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domingo, diciembre 30, 2012

HOJAS DE HIERBA- WALT WHITMAN











Creo que una hoja de hierba no es menos que el trabajo
   realizado por las estrellas
y que la hormiga es igualmente perfecta, y un grano de
  arena, y el huevo de un chochín,
y que la rana de San Antonio es una obra maestra entre
  las más grandes,
y que las zarzamoras podrían adornar los salones del cielo,
y que la articulación menor de mi mano puede humillar
   a todas las máquinas,
y que la vaca paciendo con la cabeza baja supera a
   cualquier estatua,
y que el ratón es un milagro capaz de confundir a
   sextillones de incrédulos,
y que yo podría ir todas las tardes de mi vida a ver
   cómo hierve la tetera y prepara galletas de fruta la
   mujer del granjero.


 Extracto de: Canto a mí mismo- Hojas de hierba - Walt Whitman




viernes, diciembre 28, 2012

Certezas



Es penosa la melancolía que produce recordar un pasado que ya no volverá.
Pero aún es peor tener la certeza de que no vas a disfrutar el futuro que anhelas.

martes, diciembre 25, 2012

EL MITO DEL MURCIÉLAGO





En Komo, un pueblo de Sierra Leona, se cuenta que, el creador, proveía la luz del sol y, durante la noche, la del claro de la luna; de este modo nunca se estaba a oscuras ni se tenía frío. El dios le pidió al murcélago que llevara una cesta llena de oscuridad a la luna, pero el murciélago, extenuado, dejó la carga en el suelo para recuperar el aliento y para alimentarse, momento en que unos animales descubrieron la cesta, la abrieron y dejaron escapar la oscuridad del interior. Desde entonces, el murciélago duerme durante el día y se despierta por la noche para comenzar su viaje eterno en busca de la oscuridad que se le escapó y así retomar su fútil intento de devolverla al interior de la cesta y cumplir con su cometido.


Mitología, todos los mitos y leyendas del mundo- Janet Parker.

domingo, diciembre 16, 2012

BALTASAR GARZÓN VS BALTASAR GRACIÁN

Baltasar Garzón

"Corrupción y crisis económica van de la mano."


Baltasar Garzón










Baltasar Gracián
"Ir siempre prevenido: contra los descorteses, los porfiados, los presumidos y todo tipo de necios. Son muchos, pero lo prudente es no encontrarse con ellos. Cada día uno debe armarse de decisión ante el espejo de la prudencia. Así se vencerán los encuentros necios. Si se va sobre aviso no se arriesgará la reputación. Quien va precavido no sufrirá la impertinencia. Es difícil moverse por el trato humano porque está lleno de trampas de descrédito. Lo más seguro es cambiar de rumbo con la astucia de Ulises. Es muy útil la evasiva táctica. La generosidad es, por encima de todo, la única salida de los aprietos."
Baltasar Gracián
 
 
 
 

domingo, diciembre 09, 2012

32 SILLAS




Tras un rápido barrido visual, Guillermo fijó la mirada en la única silla vacía de la sala de espera del hospital.  Se aseguró de que nadie se la disputara, ya que sólo él permanecía de pie. Se acercó y se sentó.  A su izquierda quedó un pasillo. A su derecha una de las dos filas de dieciséis asientos que flanqueaban  la habitación rectangular. Ambas hileras se enfrentaban.  Aunque se trataba de sencillas intervenciones ambulatorias, los nervios de pacientes y acompañantes creaban un ambiente tenso  y espeso.  Guillermo decidió centrar su atención en el libro que previsoramente había traído.  

Aún no había finalizado la lectura de la primera página, cuando se dio cuenta de que algo no iba bien. Una voz resaltaba entre los leves murmullos del resto de la sala. Se trataba de la señora que tenía a su derecha. Frisaba los sesenta años, presentaba  escasa estatura y, el torso que cubría con una leve chaquetita de algodón beige, hacía tiempo que había perdido la finura que regala la juventud. Pues bien, la señora P. estaba acompañada por una amiga de similares características corpóreas, la señora T., que vestía un jersey de punto rojo.   

Guillermo cerró el libro y los ojos, bajó la cabeza y se dispuso a analizar aquella interminable perorata con la que P. castigaba a T.. Se trataba de frases interminables,  repletas de personajes vacíos e intrascendentes, de los que sacaba, en cambio, un gran provecho.  El tono era insufriblemente monótono. T. se limitaba a asentir utilizando refranes y frases hechas con las que parecía corroborar lo dicho por P..

Guillermo, utilizando el sentido común, hizo el cálculo de que en cinco o diez minutos P. acabaría su discurso;  aunque solo fuera por el agotamiento simultáneo de asuntos, palabras y resuello. Pero se equivocó. Cuarentaicinco minutos después,  P.  continuaba su martilleo contra T. que, incomprensiblemente, seguía atendiendo erguida sobre la silla sin desvanecerse.

Pasada la primera hora, Guillermo asistía atónito a lo que, creía, tenía que ser un engaño de su sobreexcitada  imaginación:  P. continuaba hablando. Y lo hacía sin pausas, sin tomar oxígeno con el que poder respirar y generar las ínfimas corrientes de aire que, pasando por la laringe, nos permiten tañer las cuerdas vocales y generar sonidos. 

Guillermo giró bruscamente la cabeza y buscó con los ojos, a escasos treinta centímetros del cogote de P. , algo que pudiese explicar lo que tan extraordinariamente llevaba ocurriendo en la sala de espera de este hospital de provincias.

Encontró algo que le llamó la atención.  En el costado, justo debajo del brazo, se notaba una vibración extraña que se hinchaba y  deshinchaba formando pequeños bultos en la chaqueta de P.. Se sujetó la cabeza con ambas manos. Pero el extraño latir de la chaqueta se había apoderado de su razón, aislándole del mundo real, lo que no presagiaba nada bueno.

Repentinamente, Guillermo se abalanzó sobre P. y, usando manos y dientes,  arrancó ante el estupor de todos los presentes la chaqueta y la blusa de P, dejando al descubierto dos enormes branquias de tonalidades rosáceas.  

PASADO, PRESENTE Y FUTURO









 












El presente existe pero no perdura y, en cambio, el pasado y el futuro tienen duración, pero no existencia.


San Agustín (354-430)

sábado, diciembre 08, 2012

LA EXPANSIÓN DEL ISLAM - JUAN ESLAVA GALÁN











.. De pronto la creencia común en Alá unía a las tribus y encauzaba su energía hacia un objetivo común: llevar el islam al resto del mundo. Para el islam, el mundo se divide en islámico, o
dar al-islam, "la casa del islam" *, y dar al-harb, o "casa en guerra", el mundo que queda por conquistar.
....

Cabe preguntarse: ¿por qué no evolucionaron los países islámicos como lo hicieron lo cristianos? Los cristianos gozaron de un "siglo de las luces" (el XVIII) en el que lograron escapar de las dos tiranías que hasta entonces los privaban de las libertades: la de las monarquías absolutas y la de la iglesia. Para ello se dotaron de gobiernos constitucionales y deslindaron religión y Estado.
En el islam no ocurrió esa evolución ilustrada. Aún hoy, la ley religiosa (la sharía) sigue inmiscuyéndose en la ley civil y mediatizando la vida del individuo. Los intentos de desarrollar un estado laico han fracasado estrepitosamente. Por eso, mientras occidente progresaba a partir del siglo XVIII, el islam jamás separó lo religioso de lo civil. Su ordenamiento jurídico se somete a la sharía, una ley religiosa basada en los preceptos del Corán, incompatible con la Declaración de los Derechos del Hombre que, desde la Revolución francesa, inspira la legislación occidental. Esto explica que los musulmanes sean inasimilables por las sociedades occidentales que los acogen. No hay posible concordancia entre el Occidente laico y el islam porque, como dice Ghannoushi, "Si en occidente la centralidad del mundo la ocupa el hombre, en el islam ese puesto lo ocupa Dios".



*Actualmente los islamistas engloban en dar al-islam cualquier territorio que alguna vez estuviera habitado por musulmanes, lo que incluye la península Ibérica. Una exigencia innegociable del islam es recuperar estos territorios y volver a islamizarlos. Que tomen nota los afectados.

La expansión del islam, Historia contada para escépticos    (Juan Eslava Galán)

viernes, diciembre 07, 2012

BUITRES VOLANDO (JITANJÁFORA II)



Asabandadas ridan
ridan blacuas
musdean blacuas.

Asabandadas bandis
bandis recean.



 Definición de Jitanjáfora

viernes, noviembre 30, 2012

¿Quién es el más grande?




Una historia esquimal responde a la perfección esta pregunta.
La Luna de rostro redondo recorría el cielo, tumbada en su trineo, y decía fanfarroneando:
-¡Soy la más grande! Soy incluso más grande que el mismo Sol.
Un pequeño lago, perdido en mitad de la tundra, oyó cómo se jacataba la Luna y le dijo:
-¡Vanidosa! ¡Mírame y verás que soy el más grande!
La luna se inclinó hacia la Tierra y se vio reflejada en el lago.
-¡Soy más grande que tú -dijo el lago-, porque  puedes hospedarte en mí y me sigue quedando mucho espacio!
La Luna y el lago discutieron tanto que despertaron a un pequeño roedor que estaba durmiendo. Éste salió de su guarida, se estiró y bostezó con tanta fuerza que su ojo izquierdo se cerró. Con el ojo derecho abierto, miró el lago, luego la Luna, y declaró:
-¡De hecho, el más grande de todos es mi ojo derecho, porque contiene al mismo tiempo a la Luna y al lago!
Una lechuza que cazaba por los parajes oyó al roedor, se abalanzó sobre él y se lo comió.
"Ahora vemos quién es el más grande -se dijo la lechuza-. Es mi estómago, que contiene al roedor, su ojo, el lago y la Luna."


Jean-Claude Carriêre - El círculo de los mentirosos

jueves, noviembre 29, 2012

Astor Piazzolla - Libertango




Esta noche he decidido volver a la carga con el Libertango de Piazzola.
Desconozco por qué me atrae tanto esta música.
Quizá sea porque es una melodía que reune melancolía y ganas de vivir,
templanza y arrojo, maestría y juventud, una pizca de espiritualidad,
erotismo...
La prueba de la genialidad de esta obra es la cantidad de variaciones que
admite sin perder ni su esencia ni su magia; como las dos entradas anteriores.

The Swingle Singers Music Video Piazzolla 'Libertango'


Al Di Meola Libertango (Live 2004)


domingo, noviembre 25, 2012

VACIAR PAPELERA





Ansioso, Javier abrió el e-mail.  Lo leyó en unos segundos, tiempo suficiente para entender lo que en realidad ya sabía desde hacía tiempo. Palabras de compromiso, vacías de contenido y de cualquier atisbo de afecto. O, por lo menos, del afecto que necesitaba Javier.  Dos años de cruces de correos  no le habían hecho desistir, pese a que esa correspondencia era lo único que había entre ellos.  Javier intuía que quizá hubo una oportunidad al principio, pero ya era tarde.  Julia contestaba siempre con cariño pero rehusaba el contacto personal, rechazando los cabos que le lanzaba Javier  cada vez con menos ímpetu.

 Pero ese día lo entendió todo, tenía que ser él el que cortara ese último hilo. El fino hilo de los correos. De este modo, él descansaría finalmente y  aliviaría a Julia de la tensión de ser ella la que tomara esa decisión. Por un momento se alegró de haberlo entendido.  Julia ya había manejado la situación con suficiente prudencia y elegancia todos estos meses. Lo había conseguido demostrando una gran intuición aunque Javier no hubiera querido verlo. Ya no se le podía exigir nada más. Ahora el desenlace le correspondía a Javier. Javier es inteligente y emocional al mismo tiempo.  Esta combinación no es la más favorable para manejarse en un trance como en el que se encontraba sumido.  El amor que sentía por Julia permanecía intacto pese a los arañazos de la distancia y el tiempo.  Incluso pese a recibir las confidencias en las que Julia le  hacía partícipe de una nueva relación que se había ido asentando con el tiempo.

Con un gran dolor, un inmenso dolor, Javier fue borrando todos los correos recibidos y enviados estos años y que atesoraba en una cuenta de correo abierta únicamente para  mantener contacto con Julia. Ella desconocía la exclusividad de esa cuenta, como también desconocía que cuando Javier escribía -podríamos vernos algún día-, en realidad quería decir -por favor quedemos mañana-. Que cuando decía -escríbeme pronto-, lo que en realidad deseaba era ir a buscarla a su casa, montarla en el coche y huir lejos, muy lejos.

La bandeja de elementos recibidos y enviados ya aparecía vacía. Ahora solo faltaba vaciar la papelera y todo habría acabado. Al darle a la tecla, le vino una imagen en la que Julia agitaba la cabeza aireando sus rubios cabellos que se confundían con los mensajes que surcaban la pantalla antes de su definitiva desaparición.  Javier sonrió.

sábado, noviembre 24, 2012

EL ARAGONÉS
















He encontrado en un artículo escrito por el bibliófilo José Luis Melero y dedicado a su amigo José Antonio Labordeta, la siguiente descripción del carácter aragonés:




"Es indisciplinado (por eso solo ha podido militar en partidos pequeños en los que se le ha consentido todo), socarrón, tierno y divertido, individualista y anarquizante. De ahí que represente tan bien las esencias del aragonés más genuino: la campechanía, reñida con la soberbia, la sinceridad y la nobleza, reñidas con los turbios ardides de algunos, y el no saber pedir aunque se enfade si no se lo dan."

jueves, noviembre 22, 2012

RED RUSSIAN ARMY CHOIR "Ociy cernye"



Cambiando un poco una vieja frase de Woody Allen , a mí, al escuchar esta música me han dado ganas de coger un cuchillo de la cocina e ir a defender Stalingrado.

20.000 CONTRATIEMPOS





Siempre he pensado que a las personas deberían entregarnos un manual de instrucciones cuando nacemos. Se me puede decir que para eso está la educación que nos da nuestra familia y posteriormente la escolarización. Pero creo que esta educación nos enseña básicamente el manejo de ciertas herramientas y  habilidades externas, olvidándose de nuestra propia maquinaria.
Esta tarde he escuchado a un psicólogo decir que a lo largo de la vida cada persona tendremos una media de 20.000 contratiempos. Con esta frase intentaba apoyar el consejo de que para poder llevar una vida mentalmente sana, tenemos que aprender a relativizar los problemas desde la infancia.

Pues lo dicho, a ver si a alguno de vosotros se os ocurre escribir ese manual de instrucciones para regalar a los niños recién nacidos; que no hay derecho a que lo regalen cuando compramos una lavadora, y no exista para algo tan caro y complejo como es una vida humana.

martes, noviembre 20, 2012

LOS ÁRBOLES - FRANZ KAFKA (1883-1924)





En verdad somos como troncos de árboles en la nieve. En apariencia sólo apoyados en la superficie, y factibles de ser desplazados con un pequeño empujón. No, es imposible, estamos firmemente unidos a la tierra. Pero cuidado, también esto es pura apariencia.

lunes, noviembre 19, 2012

El Potro Oscuro ( de Miguel Hernández)





El poeta Miguel Hernandez escribió en la cárcel de Alicante este cuento a su hijo Manolillo en el año 1941. Utilizó un rollo de papel higiénico como soporte y la ayuda de su compañero de prisión, Eusebio Oca, que ilustró el texto.

domingo, noviembre 18, 2012

MARTÍN EL IMPACIENTE




De lo que pasó un día antes de arrojarme al río, ciertamente,  no me enorgullezco. Pero  es una vieja historia, de la que ya han trascurrido trescientos años.  Desde entonces vago, incorpóreo, alrededor de sus pilastras sin mucho que hacer; salvo observar las corrientes, los  paseantes y a las otras ánimas que también tuvieron su mal día y una peor decisión.  

Los fantasmas no hablamos entre nosotros. La incomunicación es tan severa como con los vivos.  En cambio, podemos vernos  e intuir nuestros  sentimientos. Quizá por eso no podamos conversar.  Mantenemos los nombres que teníamos mientras vivíamos y el apellido depende de nuestra actitud en el nuevo plano.  Mi nombre es Martín el Impaciente. Sí, ya sé que parece absurdo tener prisas una vez muerto.  Va contra la lógica al no tener ya nada que perder una vez cortado el hilo, pero es que me canso de este  puente de piedra, de las crecidas del Ebro y sus monótonos colores. Me canso de ver tirarse a sus aguas a personas que vi corretear de niños en sus orillas. Desconozco cuanto tiempo me queda todavía antes de abandonar este trance.  Creo que tiene que ver con aprender  una lección. 

La semana pasada nos dejó Juan el Necio. Tengo entendido que llevaba  bajo el puente más de setecientos años, pero nunca le noté ni el más mínimo atisbo de tristeza o  preocupación.  Añadiré  también que le gustaba jugar.  Se sentaba cara a la corriente sobre la pilastra del arco central, seleccionaba con la mirada un tronco a la deriva y  seguía  su transcurso hasta llegar a su altura. Si en ese momento pasaba intacto al otro lado del puente, daba un  brinco de entusiamo.  Si, en cambio, chocaba con la base, se sumía en un enfado tan profundo como inexplicable. A mí me gusta trastear con los anzuelos de los pescadores. Estoy convencido de que los peces sí que pueden vernos. Y, pese a eso, no nos temen. Los fríos días de niebla disfrutamos de la ausencia de los vivos, por lo que estamos autorizados a emitir leves silbidos, golpear la superficie del río, y hacer breves incursiones en la catedral cercana, en la que repostamos arrobas de esperanza, inhaladas junto a incienso y hollín. En una de estas ocasiones, Juan el Necio, imbuido del ambiente de la catedral, comenzó a tañer las campanas desobedeciendo las normas. Ante el revuelo ocasionado en toda la ciudad por semejante suceso, el capellán tuvo que improvisar una explicación, achacándolo a una travesura de la chavalería del barrio. Ante la escasez de sucesos que rompieran con la insufrible monotonía de mi existencia, pacté conmigo mismo que, todos los años en la misma fecha, volvería a la catedral a tocar las campanas, azuzando la superchería de las gentes de la ciudad.

Esta mañana decidí seguir la marcha de un joven árbol que viajaba río abajo girando y saltando a merced de la corriente, hasta frenarse junto a la orilla. Sobre ella charlaban un hombre joven y su hija de corta edad. Demasiada luz en el cielo anunciaba mi próxima marcha del lugar, pero algo me mantenía sujeto al tronco que perseguía hacía unos instantes. Decidí sumergirme en la profundidad de las aguas para protegerme de un sol que no me pertenece. Me encontré con un enorme siluro que me observaba incrédulo. Pareció querer decirme algo cuando, súbitamente, fui catapultado fuera del río por una fuerza extraordinaria y lo último que recuerdo es la mano de la niña acariciándome ante la complacida mirada de su padre.

MANERAS TONTAS DE MORIR


sábado, noviembre 17, 2012

CUANDO UN BANCO MUERE




Papá, papá, cuando un banco muere, ¿a dónde va, al cielo o al infierno?

NOAM CHOMSKI-LAS DIEZ ESTRATEGIAS DE LA MANIPULACIÓN MEDIÁTICA



1. La estrategia de la distracción.
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del
público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales” (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).


2. Crear problemas, después ofrecer soluciones.
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad.
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir.
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar
engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad” (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).


6. Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión.
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores” (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto, malhablado, admirador de gentes sin talento alguno, a despreciar lo intelectual, exagerar el valor delculto al cuerpo y el desprecio por el espíritu…

9. Reforzar la autoculpabilidad.
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus
capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!


10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
En el transcurso de los últimos 50 años,los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayor parte los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

domingo, noviembre 11, 2012

EL GOOFUS BIRD



























En el asombroso -Libro de los seres imaginarios- de Jorge Luis Borges, encontramos esta breve descripción:

"No olvidemos el Goofus Bird, pájaro que construye el nido al revés y vuela para atrás, porque no le importa adónde va, sino dónde estuvo."

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En ocasiones, creo que será por los años que voy acumulando, cuando me escucho temo estar convirtiéndome en un Goofus Bird.



viernes, noviembre 09, 2012

CONSEJOS PARA EL MANDO



De un artículo publicado hoy en la edición digital del ABC, sobre el Gan Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, extraigo esta pregunta, que pienso se puede aplicar a cualquier empresa u organización social.



 Pregunta para el teniente general Francisco Puentes Zamora, jefe del Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército:

-¿Qué cualidades debe poseer todo buen mando militar?
Como Jefe de la enseñanza militar, esas cualidades son las que pretendemos inculcar en las Academias Militares. Como en cualquier profesión son fundamentales los conocimientos técnicos propios y la capacidad de actualizarlos de modo permanente. Pero además, los cuadros de mando deben ser una referencia continua de las virtudes militares, que no son otra cosa que las virtudes cardinales de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza, en un contexto muy particular y concreto. Los empleos más altos deben ejercitar su liderazgo basándose en la iniciativa, la creatividad y la visión de conjunto; los cuadros intermedios deben ser previsores, activos y resolutivos, tratando de sacar lo mejor de las personas bajo su responsabilidad.

EL ÚLTIMO REGALO PARA MI AMIGA ESTHER



Porque te has marchado sin despedirte -a la francesa-.
Porque no me has dado la oportunidad de decirte cuanto cariño te tenía.
Porque nadie te mandaba salirte de esa carretera.
Porque no sé adónde váis los muertos; pese a llevar toda la vida preguntándomelo.
Porque hace meses que no te llevaba otro de estos bolígrafos que tanto te gustaban.
Por todo lo anterior, aquí tienes, amiga...




RACHMANINOFF-CONCIERTO n 3







domingo, octubre 28, 2012

EL DRAMA DEL DESENCANTADO


 
 
EL DRAMA DEL DESENCANTADO
 
 
...el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida.
 
Gabriel García Márquez
 
 
 
 

Pergolesi - Stabat Mater -


miércoles, octubre 24, 2012

La nata en el espejo




Como todas las mañanas, la nata aparece adherida al espejo y cuatro gnomos saltan sobre mi lavabo agitando enormes cucharones. Necesitan esa grasa láctea para alimentarse, pero sus cortas piernecitas representan un obstáculo evidente para alcanzarla.

Desmiento categóricamente que el gnomo sea una criatura solidaria. Para sostener esta afirmación, que contradice siglos de embustes difundidos en infundados cuentos infantiles, paso a narrar algo que vi hace meses:
En la mañana del siete de enero, cuando aún no me había acostumbrado a la diaria rutina  de ver el espejo del baño en-natado y a sus nerviosos depredadores brincando, observé que ese día formaban una escalera, subidos uno sobre los hombros del otro. Conmovido, contemplé los avances. El más jóven y ligero,  ya en la cúspide de la improvisada torre, tomó el maná y lo engulló en su totalidad ante la indignación del resto. La inevitable pelea se consumó sobre la loza a escasos centímetros del desagüe. Añadiré que me produjo cierta repugnancia asistir al momento en el que tres enormes lenguas azules lamían al egoísta e inexperto gnomo, llevando así, hasta sus ansiosos estómagos, un extraño puré de nata y lágrimas.

Sé que en cuanto le dé al interruptor y encienda las luces del cuarto de baño, desaparecerán la nata del espejo y los cuatro gnomos. Lo sé porque lleva pasando todo el año y soy una persona muy observadora.

domingo, octubre 21, 2012

EL LOCO MIRANDO DESDE LA PUERTA DEL JARDÍN





Leopoldo María Panero



EL LOCO MIRANDO DESDE LA PUERTA DEL JARDÍN


Hombre normal que por un momento
cruzas tu vida con la del esperpento
has de saber que no fue por matar al pelícano
sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros
y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina.


Poemas del manicomio de Mondragón (1987)- Leopoldo María Panero-

sábado, octubre 20, 2012

LA LLUVIA (JITANJÁFORA)




Las lúlulas agitean ponpuronas
eritean, eritean.

Las lúlulas durumbean ya
dubean, dubean.





Jitanjáfora:
(Palabra inventada por el humanista mexicano Alfonso Reyes, 1889-1959)
1.f.Enunciado carente de sentido que pretende conseguir resultados
eufónicos. RAE

lunes, octubre 08, 2012

¡ IN-TEN-DENCIA, IN-TEN-DENCIA !





No me gusta el fútbol, pero en los informativos de hoy lunes se ha hablado mucho del partido disputado ayer; Barcelona-Madrid.

Se ha resaltado que en el minuto 17 del partido, miles de gargantas han gritado desesperadamente:

¡¡¡ IN-TEN-DENCIA   IN-TEN-DENCIA !!!

Desde aquí mi tirón de orejas a las autoridades del club catalán, ya que no veo normal
que en el minuto 17 del partido, ya se hubieran acabado las coca-colas y las patatas fritas.

domingo, octubre 07, 2012

EL PREMIO DE MARTA



Marta ganó en la tapa de un yogur un viaje al futuro. Pero recordó las palabras que escuchó de niña a su abuelo mientras la mecía en su regazo:
-La nariz y las orejas son lo único que sigue creciendo con el  paso de los años-.

Ante el convencimiento de que en el futuro la longevidad rozaría la inmortalidad, Marta decidió que no estaría cómoda en un mundo atestado de hombres-elefante y renunció cortésmente al premio.

BB KING Best Solo Guitar King of Blues


sábado, octubre 06, 2012

LA REBELIÓN DE LOS CABALLOS











Al emperador Carlos V le atribuyen la siguiente frase:

"Hablo el español con Dios, el italiano con las mujeres, el francés con los hombres y el
alemán con mis caballos"

...

Quién iba a decirle que, cinco siglos más tarde, serían "sus caballos" los que gobernarían España.

miércoles, octubre 03, 2012

Cuando...



Cuando paseamos por las orillas de un río, evitando sumergir los pies en sus aguas.
Rodeados de montañas que parecen vigilarnos, bajo un cielo claro y azul.

Aventura y libertad; sabores olvidados para un paladar reseco.

Cuando seguimos el inclinado y angosto sendero que nos encamina a la cumbre.
Y me bromean arrimándose al borde del precipicio, mientras presa de un ataque de vértigo,
me aferro a la pared como un gato a unas cortinas.

Y, admirado, extiendo la vista a un paisaje anaranjado por una luz crepuscular. Cítricas
cordilleras salpicadas de grises. Exuberantes, lejanas y nítidas.

------------
Y me despierto; aturdido entre un extraño miedo ocre y un frescor azul.

Y arrastro esa luz varias horas, incluso en el trabajo. A veces los sueños nos ceden unas migajas, para recordarnos qué es lo importante.

lunes, octubre 01, 2012

HISTORIAS HUMANAS - Abandono-

Esquela real aparecedia en un diaro nacional, en la que puede leerse un reproche
de la finada a sus allegados, por abandono y falta de cariño.

Como vemos la independencia de Cataluña desde Aragón


Esta mañana he encontrado esta viñeta que circulaba por la red, y creo que no está mal encaminada.

sábado, septiembre 29, 2012

"25-S Rodea el Congreso" II



Hay síntomas preocupantes de que al presidente Rajoy y su gobierno se les está yendo el país de las manos. Espero estar en un error.

Alberto Casillas en la puerta de su bar, impidiendo la entrada de la policía.

miércoles, septiembre 26, 2012

MI VECINO EL GRILLO



Desde hace unas noches un grillo en la plenitud de su vida se ha instalado en el jardín de nuestra comunidad. Ante la intensidad de su canto, que aventuro de origen amatorio,
y visto que no es correspondido por ninguna hembra complaciente, he decidido intervenir.

He acudido a la nevera, de la que he extraído el bote de las aceitunas rellenas. He seleccionado las cuatro más grandes y con la superficie más tersa y las he coronado de sendos alambres que simulan antenas. Tras darles un ligero calentón en el microhondas las he bajado al patio y colocado en lugares estratégicamente elegidos.

Ahora espero, paciente, asomado a la ventana a que el grillo se desfogue con sus nuevas compañeras y no reclame ya, para nuestro descanso, la llegada de amantes lejanas.
No sé si mi plan tendrá éxito. Seguro que con muchos hombres funcionaría.

martes, septiembre 25, 2012

25-S "RODEA EL CONGRESO"





Algo huele a podrido en un país en el que los políticos temen a sus ciudadanos y los ciudadanos desconfían de sus políticos.

lunes, septiembre 24, 2012

AXOLOTL - JULIO CORTÁZAR



Hubo un tiempo en que yo pensaba mucho en los axolotl. Iba a verlos al acuario del Jardín des Plantes y me quedaba horas mirándolos, observando su inmovilidad, sus oscuros movimientos. Ahora soy un axolotl.

El azar me llevó hasta ellos una mañana de primavera en que París abría su cola de pavo real después de la lenta invernada. Bajé por el bulevar de Port Royal, tomé St. Marcel y L’Hôpital, vi los verdes entre tanto gris y me acordé de los leones. Era amigo de los leones y las panteras, pero nunca había entrado en el húmedo y oscuro edificio de los acuarios. Dejé mi bicicleta contra las rejas y fui a ver los tulipanes. Los leones estaban feos y tristes y mi pantera dormía. Opté por los acuarios, soslayé peces vulgares hasta dar inesperadamente con los axolotl. Me quedé una hora mirándolos, y salí incapaz de otra cosa.

En la biblioteca Saint-Geneviève consulté un diccionario y supe que los axolotl son formas larvales, provistas de branquias, de una especie de batracios del género amblistoma. Que eran mexicanos lo sabía ya por ellos mismos, por sus pequeños rostros rosados aztecas y el cartel en lo alto del acuario. Leí que se han encontrado ejemplares en África capaces de vivir en tierra durante los períodos de sequía, y que continúan su vida en el agua al llegar la estación de las lluvias. Encontré su nombre español, ajolote, la mención de que son comestibles y que su aceite se usaba (se diría que no se usa más) como el de hígado de bacalao.

No quise consultar obras especializadas, pero volví al día siguiente al Jardin des Plantes. Empecé a ir todas las mañanas, a veces de mañana y de tarde. El guardián de los acuarios sonreía perplejo al recibir el billete. Me apoyaba en la barra de hierro que bordea los acuarios y me ponía a mirarlos. No hay nada de extraño en esto porque desde un primer momento comprendí que estábamos vinculados, que algo infinitamente perdido y distante seguía sin embargo uniéndonos. Me había bastado detenerme aquella primera mañana ante el cristal donde unas burbujas corrían en el agua. Los axolotl se amontonaban en el mezquino y angosto (sólo yo puedo saber cuán angosto y mezquino) piso de piedra y musgo del acuario. Había nueve ejemplares y la mayoría apoyaba la cabeza contra el cristal, mirando con sus ojos de oro a los que se acercaban. Turbado, casi avergonzado, sentí como una impudicia asomarme a esas figuras silenciosas e inmóviles aglomeradas en el fondo del acuario. Aislé mentalmente una situada a la derecha y algo separada de las otras para estudiarla mejor. Vi un cuerpecito rosado y como translúcido (pensé en las estatuillas chinas de cristal lechoso), semejante a un pequeño lagarto de quince centímetros, terminado en una cola de pez de una delicadeza extraordinaria, la parte más sensible de nuestro cuerpo. Por el lomo le corría una aleta transparente que se fusionaba con la cola, pero lo que me obsesionó fueron las patas, de una finura sutilísima, acabadas en menudos dedos, en uñas minuciosamente humanas. Y entonces descubrí sus ojos, su cara, dos orificios como cabezas de alfiler, enteramente de un oro transparente carentes de toda vida pero mirando, dejándose penetrar por mi mirada que parecía pasar a través del punto áureo y perderse en un diáfano misterio interior. Un delgadísimo halo negro rodeaba el ojo y los inscribía en la carne rosa, en la piedra rosa de la cabeza vagamente triangular pero con lados curvos e irregulares, que le daban una total semejanza con una estatuilla corroída por el tiempo. La boca estaba disimulada por el plano triangular de la cara, sólo de perfil se adivinaba su tamaño considerable; de frente una fina hendedura rasgaba apenas la piedra sin vida. A ambos lados de la cabeza, donde hubieran debido estar las orejas, le crecían tres ramitas rojas como de coral, una excrescencia vegetal, las branquias supongo. Y era lo único vivo en él, cada diez o quince segundos las ramitas se enderezaban rígidamente y volvían a bajarse. A veces una pata se movía apenas, yo veía los diminutos dedos posándose con suavidad en el musgo. Es que no nos gusta movernos mucho, y el acuario es tan mezquino; apenas avanzamos un poco nos damos con la cola o la cabeza de otro de nosotros; surgen dificultades, peleas, fatiga. El tiempo se siente menos si nos estamos quietos.

Fue su quietud la que me hizo inclinarme fascinado la primera vez que vi a los axolotl. Oscuramente me pareció comprender su voluntad secreta, abolir el espacio y el tiempo con una inmovilidad indiferente. Después supe mejor, la contracción de las branquias, el tanteo de las finas patas en las piedras, la repentina natación (algunos de ellos nadan con la simple ondulación del cuerpo) me probó que eran capaz de evadirse de ese sopor mineral en el que pasaban horas enteras. Sus ojos sobre todo me obsesionaban. Al lado de ellos en los restantes acuarios, diversos peces me mostraban la simple estupidez de sus hermosos ojos semejantes a los nuestros. Los ojos de los axolotl me decían de la presencia de una vida diferente, de otra manera de mirar. Pegando mi cara al vidrio (a veces el guardián tosía inquieto) buscaba ver mejor los diminutos puntos áureos, esa entrada al mundo infinitamente lento y remoto de las criaturas rosadas. Era inútil golpear con el dedo en el cristal, delante de sus caras no se advertía la menor reacción. Los ojos de oro seguían ardiendo con su dulce, terrible luz; seguían mirándome desde una profundidad insondable que me daba vértigo.

Y sin embargo estaban cerca. Lo supe antes de esto, antes de ser un axolotl. Lo supe el día en que me acerqué a ellos por primera vez. Los rasgos antropomórficos de un mono revelan, al revés de lo que cree la mayoría, la distancia que va de ellos a nosotros. La absoluta falta de semejanza de los axolotl con el ser humano me probó que mi reconocimiento era válido, que no me apoyaba en analogías fáciles. Sólo las manecitas... Pero una lagartija tiene también manos así, y en nada se nos parece. Yo creo que era la cabeza de los axolotl, esa forma triangular rosada con los ojitos de oro. Eso miraba y sabía. Eso reclamaba. No eran animales.

Parecía fácil, casi obvio, caer en la mitología. Empecé viendo en los axolotl una metamorfosis que no conseguía anular una misteriosa humanidad. Los imaginé conscientes, esclavos de su cuerpo, infinitamente condenados a un silencio abisal, a una reflexión desesperada. Su mirada ciega, el diminuto disco de oro inexpresivo y sin embargo terriblemente lúcido, me penetraba como un mensaje: «Sálvanos, sálvanos». Me sorprendía musitando palabras de consuelo, transmitiendo pueriles esperanzas. Ellos seguían mirándome inmóviles; de pronto las ramillas rosadas de las branquias se enderezaban. En ese instante yo sentía como un dolor sordo; tal vez me veían, captaban mi esfuerzo por penetrar en lo impenetrable de sus vidas. No eran seres humanos, pero en ningún animal había encontrado una relación tan profunda conmigo. Los axolotl eran como testigos de algo, y a veces como horribles jueces. Me sentía innoble frente a ellos, había una pureza tan espantosa en esos ojos transparentes. Eran larvas, pero larva quiere decir máscara y también fantasma. Detrás de esas caras aztecas inexpresivas y sin embargo de una crueldad implacable, ¿qué imagen esperaba su hora?
Les temía. Creo que de no haber sentido la proximidad de otros visitantes y del guardián, no me hubiese atrevido a quedarme solo con ellos. «Usted se los come con los ojos», me decía riendo el guardián, que debía suponerme un poco desequilibrado. No se daba cuenta de que eran ellos los que me devoraban lentamente por los ojos en un canibalismo de oro. Lejos del acuario no hacía mas que pensar en ellos, era como si me influyeran a distancia. Llegué a ir todos los días, y de noche los imaginaba inmóviles en la oscuridad, adelantando lentamente una mano que de pronto encontraba la de otro. Acaso sus ojos veían en plena noche, y el día continuaba para ellos indefinidamente. Los ojos de los axolotl no tienen párpados.

Ahora sé que no hubo nada de extraño, que eso tenía que ocurrir. Cada mañana al inclinarme sobre el acuario el reconocimiento era mayor. Sufrían, cada fibra de mi cuerpo alcanzaba ese sufrimiento amordazado, esa tortura rígida en el fondo del agua. Espiaban algo, un remoto señorío aniquilado, un tiempo de libertad en que el mundo había sido de los axolotl. No era posible que una expresión tan terrible que alcanzaba a vencer la inexpresividad forzada de sus rostros de piedra, no portara un mensaje de dolor, la prueba de esa condena eterna, de ese infierno líquido que padecían. Inútilmente quería probarme que mi propia sensibilidad proyectaba en los axolotl una conciencia inexistente. Ellos y yo sabíamos. Por eso no hubo nada de extraño en lo que ocurrió. Mi cara estaba pegada al vidrio del acuario, mis ojos trataban una vez mas de penetrar el misterio de esos ojos de oro sin iris y sin pupila. Veía de muy cerca la cara de una axolotl inmóvil junto al vidrio. Sin transición, sin sorpresa, vi mi cara contra el vidrio, en vez del axolotl vi mi cara contra el vidrio, la vi fuera del acuario, la vi del otro lado del vidrio. Entonces mi cara se apartó y yo comprendí.

Sólo una cosa era extraña: seguir pensando como antes, saber. Darme cuenta de eso fue en el primer momento como el horror del enterrado vivo que despierta a su destino. Afuera mi cara volvía a acercarse al vidrio, veía mi boca de labios apretados por el esfuerzo de comprender a los axolotl. Yo era un axolotl y sabía ahora instantáneamente que ninguna comprensión era posible. Él estaba fuera del acuario, su pensamiento era un pensamiento fuera del acuario. Conociéndolo, siendo él mismo, yo era un axolotl y estaba en mi mundo. El horror venía -lo supe en el mismo momento- de creerme prisionero en un cuerpo de axolotl, transmigrado a él con mi pensamiento de hombre, enterrado vivo en un axolotl, condenado a moverme lúcidamente entre criaturas insensibles. Pero aquello cesó cuando una pata vino a rozarme la cara, cuando moviéndome apenas a un lado vi a un axolotl junto a mí que me miraba, y supe que también él sabía, sin comunicación posible pero tan claramente. O yo estaba también en él, o todos nosotros pensábamos como un hombre, incapaces de expresión, limitados al resplandor dorado de nuestros ojos que miraban la cara del hombre pegada al acuario.

Él volvió muchas veces, pero viene menos ahora. Pasa semanas sin asomarse. Ayer lo vi, me miró largo rato y se fue bruscamente. Me pareció que no se interesaba tanto por nosotros, que obedecía a una costumbre. Como lo único que hago es pensar, pude pensar mucho en él. Se me ocurre que al principio continuamos comunicados, que él se sentía más que nunca unido al misterio que lo obsesionaba. Pero los puentes están cortados entre él y yo porque lo que era su obsesión es ahora un axolotl, ajeno a su vida de hombre. Creo que al principio yo era capaz de volver en cierto modo a él -ah, sólo en cierto modo-, y mantener alerta su deseo de conocernos mejor. Ahora soy definitivamente un axolotl, y si pienso como un hombre es sólo porque todo axolotl piensa como un hombre dentro de su imagen de piedra rosa. Me parece que de todo esto alcancé a comunicarle algo en los primeros días, cuando yo era todavía él. Y en esta soledad final, a la que él ya no vuelve, me consuela pensar que acaso va a escribir sobre nosotros, creyendo imaginar un cuento va a escribir todo esto sobre los axolotl.

domingo, septiembre 23, 2012

DIEZ CUENTOS




Quiero compartir con vosotros los diez cuentos que seguramente más huella me han dejado tras muchos años de lectura compulsiva de éste formato literario. Espero que os sea de guía a quienes deseéis incorporaros a éste género. El orden en que los relaciono es puramente aleatorio, pero si me preguntárais por mi cuento favorito, quizá os contestaría que ese es Axolotl.




1/ El rastro de tu sangre en la nieve.   Gabriel García Márquez (1927-     )

2/ Axolotl.   Julio Cortázar (1914-1984)

3/ Los autómatas E.T.A. Hoffman (1776-1822)

4/ El biombo del infierno.  Ryunosuke Akutagawa (1892-1927)

5/ Una historia de las montañas Raggel Edgar Allan Poe (1809-1849)

6/ La metamorfosisFranz Kafka (1883-1924)

7/ La leche de la muerteMargerite Youcenar  (1903-1987)

8/ Donde el fuego nunca se apagaMay Sinclair (1863-1946)

9/ La biblioteca de Babel.  Jorge Luis Borges (1899-1986)

10/ El otroJorge Luis Borges

sábado, septiembre 22, 2012

INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA - JULIO CORTÁZAR



  Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.



Julio Cortázar - Instrucciones para subir una escalera (Historias de cronopios y famas)

sábado, septiembre 15, 2012

EL MISÁNTROPO DIGITAL



Hace dos años recalé casualmente en un blog, del que me intrigó su título y me atraparon sus artículos. Los seudónimos de sus dos creadores, Pitt Tristán y Pepe Deapié, auguraban un contenido exento de vulgaridad, como así he podido constatar posteriormente.
El misántropo digital, es actualmente el único blog que visito con disciplinada asiduidad.

Pues bien, leyendo hoy un cuento de Edgar Allan Poe,- El cajón oblongo-, he encontrado  una descripción de un personaje, que me ha parecido apropiada para decribir a los creadores de tan aconsejable blog:

"....
En la lista figuraban varios conocidos míos, y entre otros nombres me alegró ver el de mister Cornelio Wyatt, un joven artista por quién sentía una cordial amistad. Habíamos sido condiscípulos en la Universidad de C***, donde estuvimos mucho tiempo juntos. Tenía el temperamento característico del genio, y era una mezcla de misantropía, de sensibilidad y de entusiasmo. A estas cualidades iba unido el corazón más sincero que haya latido nunca en un pecho humano."